La diferencia está en el punto de partida
Un informe pericial estudia una cuestión técnica y desarrolla una respuesta fundamentada. Un contrainforme parte de un dictamen existente y examina sus fuentes, su método o sus conclusiones. No son documentos intercambiables: el trabajo adecuado depende de la necesidad del expediente.
Cuándo plantear un informe
Puede ser necesario cuando una cuestión relevante todavía no ha sido estudiada desde la especialidad correspondiente. Por ejemplo, si los documentos describen una evolución, pero falta analizar cómo se relaciona con los hechos; o si se necesita una evaluación que responda a una pregunta concreta.
El objeto delimita el estudio. Se identifican las fuentes, se realizan las actuaciones acordadas y se explica la relación entre hallazgos y conclusiones.
Cuándo plantear un contrainforme
Si ya existe un dictamen, la pregunta puede ser si sus conclusiones están justificadas por sus propios datos o si deja cuestiones relevantes sin examinar. El contrainforme identifica discrepancias concretas y explica por qué afectan a la interpretación.
No basta con discrepar del resultado. El análisis puede centrarse en la selección de fuentes, la pertinencia de un método, la interpretación de resultados, las premisas de una inferencia o la consideración de explicaciones alternativas.
Una revisión documental debe presentarse como tal. Examinar el informe de otra persona no equivale a realizar una nueva exploración directa. El alcance del contrainforme debe quedar claro.
Qué revisamos en cada especialidad
Contrainformes psicológicos
Revisamos entrevistas, instrumentos, interpretación de resultados y conclusiones. El análisis puede abordar daño psicológico, capacidad testamentaria, imputabilidad, autopsia psicológica y credibilidad del testimonio.
Contrainformes médico-forenses
Examinamos la documentación clínica, las lesiones, las secuelas y el razonamiento causal. Precisamos qué afirmaciones se apoyan en las fuentes y qué puntos requieren discusión técnica.
Contrainformes criminológicos
Contrastamos fuentes, cronologías, indicios e hipótesis. Revisamos cómo se construye una explicación de los hechos y qué razonamientos alternativos merecen análisis.
Qué documentación preparar
Es necesario contar con el dictamen completo y, cuando estén disponibles, con sus anexos y materiales de soporte. También interesa conocer qué cuestión del procedimiento se pretende aclarar y las fechas que condicionan el trabajo.
En ocasiones, una revisión documental permite concretar si hace falta una nueva evaluación. Esa decisión depende del contenido del informe y del objeto del encargo; no se presupone antes de estudiar el caso.
Revisión en las tres áreas forenses
Podemos valorar encargos de contrainforme en psicología, medicina y criminología. La primera consulta permite identificar el tipo de revisión y concretar las actuaciones.
La admisión y valoración de la prueba corresponden al órgano competente. La finalidad del trabajo pericial es aportar una explicación técnica que pueda ser examinada y discutida.
Referencias para ampliar: